
¿Pueden afectar tu pensamiento en tu alimentación?
La alimentación tiene un impacto profundo sobre cómo nos sentimos y pensamos, afectando nuestra salud emocional y bienestar. Aquí te explicamos su importancia.
Los pensamientos y su relación con las conductas nutritivas
Muchas veces se habla de que la adecuada alimentación del individuo es muy importante para el mantenimiento de una buena salud, no obstante, pocas veces se profundizan aspectos como si ¿los pensamientos afectan la alimentación? ¿de qué forma los hábitos alimentario pueden asociarse a un estado de ánimo?, entre muchas interrogantes más. En este texto, se abordará brevemente esa temática.
Alimentación y emociones
La alimentación es considerada una de las necesidades básicas del ser humano, por ello el organismo precisa que se consuma una cantidad determinadas de nutrientes a fin de mantener un correcto funcionamiento del cuerpo.

La importancia de una alimentación equilibrada para una vida saludable
Los hábitos alimenticios se aprenden en el seno familiar del individuo y en su entorno inmediato. Rojas Ramírez y García-Méndez (2017) enfatizan que en esos entornos “se favorece el aprendizaje sobre qué alimentos ingerir, de qué forma prepararlos para su consumo, de qué manera combinarlos, así como sobre los rituales y normas socialmente aceptados a la hora de consumirlos”.
Sin embargo, las variantes del estado físico, psicológico, emocional o relacional afecta indudablemente la forma de alimentarse, así como la calidad de los alimentos consumidos.

Elige alimentos de calidad para mejorar tu salud física y emocional
Rojas Ramírez y García-Méndez (2017) destacan que:
En ocasiones, sin que existan verdaderos excesos o trastornos del comportamiento alimentario, una mala regulación de las emociones puede inducir variaciones en el peso corporal. Al respecto, debe considerarse que la ingestión de alimentos no sólo está en estrecha relación con la necesidad de recibir cuidados y afecto sino que constituye, además, un proceso de comunicación.
El comer emocional
De acuerdo con Rojas Ramírez y García-Méndez (2017) existen algunos patrones disfuncionales en la alimentación entre ellos: el comer emocional.
En el comer emocional, el individuo tiende a comer como una respuesta a las emociones negativas, puesto que cree que la comida aliviará el estrés; el sujeto no toma en cuenta si tiene hambre o no. Incluso, cuando el estado de ánimo es negativo se “alimentará” aún más, sin distinguir entre sus emociones. Este tipo de comportamiento se caracteriza por:
- Dar prioridad a los efectos del medio ambiente
- Responder a los estímulos sensoriales y a los alcances del individuo durante el consumo de alimentos, a partir de los sentimientos<
- La ira o la frustración pueden incrementar, en gran medida, las ansias de comer compulsivamente
- El hecho de comer busca calmar un vacío, consolar, aliviar un dolor o atenuar la tristeza
- Al sujeto le cuesta reconocer sus emociones

Cómo los factores ambientales afectan nuestra relación con la comida
De esta forma, “la alimentación no sólo aporta los nutrientes y la energía necesarios para mantener la salud, sino que constituye un aspecto muy importante del sistema emocional”, agrega Rojas Ramírez y García-Méndez (2017).
Los autores añaden que “los hábitos alimentarios son un reflejo de las necesidades afectivas y de la situación mental de la persona y repercuten en su salud tanto positiva como negativamente”.

Transforma tus hábitos alimenticios y mejora tu salud emocional
Impacto del hambre emocional
Diversos investigadores han planteado que cuando los hábitos alimentarios no son los apropiados, existe la posibilidad de que aparezcan algunas enfermedades o padecimientos físicos, tales como:
- Sobrepeso
- Obesidad
- Enfermedades cardiovasculares
- Diabetes
- Hipertensión
- Cáncer
No obstante, en el área psicológica, los individuos también presentan alteraciones:
- Aislamiento
- Sentimiento de culpa
- Tendencia a la autoagresión, depresión o ansiedad
En casos más graves, se presentan comportamientos o trastornos como la anorexia o la bulimia, los cuales:
Son enfermedades psiquiátricas graves con morbilidad y mortalidad significativas, entre los más comunes está la anorexia nerviosa que se caracteriza por la pérdida de peso, malnutrición y las conductas purgativas, cambio significativo en la piel por ejemplo la xerosis (piel anormalmente seca), acné y prurito, estrías especialmente en hombres, molestias gastrointestinales, alteraciones endocrinas, bradicardia, hipotensión, arritmias, complicaciones renales y la aparición de vello corporal tipo lanugo, especialmente en las pacientes más jóvenes tanto en el dorso, abdomen y antebrazos (Díaz Núñez, 2019).

Combatir la anorexia requiere un enfoque integral sobre la nutrición y el bienestar emocional
¿Por qué la comida?
Respecto a lo anterior, Herrera Kalincausky (2019) destaca que la comida pareciera ser una de las maneras en las que se pueden cambiar los estados de ánimo y regular las conductas.
Algunos autores hablan de la “ansiedad por la comida” o el food craving entendido como un estado psicológico, en el que se evidencia la presencia de la ansiedad, la cual incentiva la búsqueda de un determinado alimento (que dependerá del aspecto subjetivo de cada uno. Así, el sujeto posee unas expectativas sobre la ingesta de ese alimento y el “placer” que le dará. “La persona no pasa por un proceso, no tiene claridad del devenir de su malestar, pero, tiene la certeza de que en algún momento halló satisfacción al comer después de haber experimentado una sensación adversa” (Herrera Kalincausky, 2019).

Cómo controlar la ansiedad para evitar comer en exceso
Los alimentos que suelen causar ese “placer” poseen un alto contenido calórico, grasas saturadas, azúcar y carbohidratos. Ese tipo de alimento despiertan algunas reacciones corporales y fisiológicas en el sujeto, además de tener un impacto en los sentidos (gusto, olfato, vista, tacto).
Regulación emocional y su importancia
Herrera Kalincausky (2019) plantean que la importancia que posee una regulación emocional efectiva, la cual abarca el reconocimiento de nuestras emociones, su aceptación y el entendimiento de lo que se siente.

La importancia de aceptar nuestras emociones para mejorar nuestra relación con la comida
¿crees tener mala relación con la comida?
El hambre emocional puede ser una forma de manejar sentimientos difíciles, pero es importante entender cómo abordarlo de manera saludable. En Centro de Salud Alianza, te ofrecemos atención psicológica personalizada para explorar y sanar las causas emocionales detrás del hambre emocional. Contáctanos hoy mismo para comenzar tu proceso.
Lo anterior permitirá tener la capacidad de emplear las estrategias que nos faciliten entender nuestros sentimientos, manejar las emociones y enfrentar las situaciones estresantes o adversas, dado que ellas suelen generar el hambre emocional.
- Díaz Núñez, K. E. (2019). El manejo de las emociones en la educación nutricional: caso de estudio en el sistema educativo (Bachelor's thesis, Universidad Tècnica de Ambato. Facultad de Ciencias Humanas y de la Educaciòn. Carrera de Psicología Educativa).
- Herrera Kalincausky, D. (2019). Ansiedad por la comida, regulación emocional y afectividad en universitarios. https://tesis.pucp.edu.pe/repo...
- Rojas Ramírez, A. T., & García-Méndez, M. (2017). Construcción de una escala de alimentación emocional. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación-e Avaliação Psicológica, 3(45), 85-95.
- Turón, V., & Jame, A. (1997). Trastornos de la alimentación. Slßooks, 139.
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