
¿Qué se requiere para ser feliz?
La felicidad es un concepto relativo, y cada persona puede encontrarla a su manera. Aquí exploramos qué implica ser feliz y cómo alcanzarla de forma realista y saludable.
¿Cuáles son los ingredientes para lograr la felicidad?
El sueño de toda persona es ser feliz. No obstante, ¿Qué es ser feliz? ¿Existe una receta para alcanzar la felicidad? Son interrogantes muy difíciles de responder. Muchas personas pasan toda su vida buscando la felicidad; otras son inmensamente felices durante toda su existencia, mientras que algunos viven “felices” por momentos… Todo depende de cada persona.
¿Qué es la felicidad?
La felicidad tiene diversas concepciones. Margot (2007) enfatiza que cuando se propone una definición de felicidad aparecen distintas confusiones, difíciles de disipar. Al respecto, desde la perspectiva teológica, tiende a asociarse la felicidad a la salvación del ser humano, quien debe “buscar siempre por sí mismo para estar a la disposición del más allá extraordinario al cual se aspira”.
Desde esa perspectiva, Margot (2007) plantea que hay algunas “condiciones generales de la felicidad: buena salud, amor, libertad, comodidad económica, etc. Con todo, ya el acuerdo deja de ser unánime: aunque estas condiciones son más o menos indispensables, se pueden presentar todas sin que seamos felices”.
De esa forma, aparece otra noción de la felicidad, entendida como una apreciación personal subjetiva, en las que pueden incidir factores históricos, sociales, culturales, edad, entre otros elementos (Margot, 2007). Sin embargo:

La relación entre felicidad y percepción individual
Decir que nuestra idea de felicidad tiene un elemento subjetivo no implica que cada uno de nosotros invente su ideal de felicidad: este ideal se construye según las formas y los criterios que son suministrados por la cultura y la sociedad: la concepción de la felicidad varía según la época y el tipo de sociedad (Margot, 2007).
Felicidad y sociedad
Existen dos grandes tendencias sobre la visión de la felicidad que han marcado a las sociedades:
- Sociedades apolíneas: vinculan la felicidad a un estado duradero, en el que los individuos encuentran un equilibrio y establecen una relación armónica con los valores con los que se identifican: bondad, utilidad y belleza. Así, existe un estado de bienestar del espíritu y del cuerpo, una minimización de los conflictos interiores y un equilibrio personal.
- Sociedades dionisíacas: se enfocan en la consecución de la felicidad, con muchos placeres, que buscan una saciedad momentánea, por lo que esa búsqueda de placer resulta infinita. No existen valores que fundamenten la felicidad futura.

Concepto de felicidad como un estado duradero
Sin embargo, Margot (2007) plantea que esas dos visiones se mezclan, aunque predomine una de ellas:
Nuestra civilización occidental contemporánea está comprometida con una carrera hacia una felicidad de tipo dionisíaco –se suscitan numerosas necesidades que el individuo se esfuerza vanamente en satisfacer– pero trata a menudo de aplacar su malestar reencontrando los valores apolíneos: vida simple y tranquila, búsqueda de un equilibrio interior.

Elementos clave para alcanzar la felicidad en la vida
Felicidad, psicología y subjetividad
Desde la perspectiva psicológica, Alarcón (2015) define la felicidad como un estado de bienestar o satisfacción, que es experimentado subjetivamente, de forma duradera, por un individuo.
A partir de lo anterior, existen distintos componentes que están presentes en una vida feliz (Alarcón, 2015):
- La satisfacción personal, a partir de las actitudes o conductas que se asumen.
- La presencia de un componente subjetivo, entendido como un proceso de evaluación de los elementos afectivos y cognitivos.
- Existencia de distintos grados de felicidad o infelicidad.
- La felicidad supone un “estado” de la conducta.
- La felicidad posee estabilidad temporal, aunque no es permanente en el tiempo.
- Cuando el sujeto tiene el “bien anhelado” experimenta satisfacción.

La variabilidad en los niveles de felicidad que una persona puede experimentar
De esa manera:
Se experimenta satisfacción y alegría en tanto se logra obtener lo que deseamos; en tal sentido, la felicidad es una respuesta consumatoria como consecuencia de la obtención del bien deseado, que se expresa mediante alborozo, regocijo, alegría, satisfacción, placidez y relajamiento (Alarcón, 2015).

Satisfacción personal a través de la consecución de metas y logros
¿Puedo aprender a ser feliz?
A pesar de que existen autores que sostienen que es difícil aprender a ser feliz, la psicología positiva manifiesta que la felicidad de una persona está determinada por aspectos genéticos, así como por la personalidad, las circunstancias y las intenciones. Ellos estarían distribuidos en tres grandes áreas (Fernández Berrocal & Extremera, 2009):
- Genética: reflejan las características personales de cada sujeto. Suponen un 50 % de varianza.
- Aspectos circunstanciales: contempla rasgos sociodemográficos (raza, sexo, edad, ocupación, nivel sociodemográfico). Aporta un 10 % de la varianza.
- Actividad intencional: abarca las acciones concretas que el sujeto realiza voluntariamente. Se creen que tienen un 40 % de varianza y se estima que es un factor clave para la consecución de cambios, de búsqueda de bienestar y de felicidad.

Factores sociales y demográficos que impactan en la felicidad
En tal sentido, la psicología positiva enfatiza que al hacer un uso inteligente de las emociones en los diversos contextos puede favorecer esa búsqueda de bienestar, que derive en un estado de felicidad.

El enfoque de la psicología positiva en el bienestar personal
Inteligencia emocional y felicidad
La inteligencia emocional coadyuva a alcanzar la felicidad, debido a que se enfoca en que el individuo aprenda a reconocer, entender y a canalizar sus emociones; eso beneficiaría que el sujeto sea más feliz, debido a que es en el mundo emocional donde aparecen los estados de ánimo y las emociones.

Cómo el individuo puede manejar sus emociones para lograr felicidad
“Al estar indivisiblemente unido al razonamiento, la interacción emoción-cognición y su procesamiento conjunto es lo que facilita en el individuo un funcionamiento personal y social más adaptativo y, por ende, un mayor bienestar subjetivo”, enfatiza Fernández Berrocal & Extremera (2009).

Las diversas interpretaciones de la felicidad y sus confusiones
Por ello, para que un individuo sea feliz debe enfocarse en mejorar aspectos tales como:
Fuente: Elaboración propia a partir de Fernández Berrocal & Extremera (2009).
Finalmente, es importante destacar que, como plantea Margot (2007):
Ciertamente, a menudo habla que la felicidad se busca, o, como diría Bertrand Russell (7), la felicidad se conquista. En el proceso hacia la felicidad está una meta hacia la cual consciente y selectivamente se dirige una persona, se esfuerza por poseerla, algunos la consiguen, otros se quedan en el camino, frustrados con obtenerla. El camino hacia la felicidad a menudo está poblado de obstáculos.

Las barreras para alcanzar niveles ideales de felicidad
Referencias
- Alarcón, R. (2000). Variables psicológicas asociadas con la felicidad. Persona, (003), 147-157.
- Alarcón, R. (2015). La idea de la felicidad. Apuntes de Ciencia & Sociedad, 5(1), 2.
- Fernández Berrocal, P. & Extremera, N. (2009). La inteligencia emocional y el estudio de la felicidad. Revista interuniversitaria de formación del profesorado, (66), 85-108.
- Margot, J. P. (2007). La felicidad. Praxis filosófica, (25), 55-80.
¿Comprendes cuáles son las claves para ser feliz?
Si te interesa aprender más sobre nuevos temas, te invitamos a seguir leyendo el resto de nuestros artículos publicados periódicamente.
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