
Las conductas y hábitos
Los hábitos son conductas que repetimos constantemente. Aprende cómo se forman y cómo puedes modificarlos para lograr un bienestar personal duradero.
¿Cómo se puede formar y cambiar un hábito?
Los hábitos son conductas emitidas constantemente. Descubra que hay detrás de la formación de éstos y cómo pueden modificarse para el bienestar personal.
¿Qué es un hábito?
Para Moles J.J., 1991, un hábito es una manera constante de responder ante situaciones/estimulo determinadas y específicas.

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De acuerdo a esta definición, entendemos por hábito, un patrón de conducta involuntario adquirido por repetición continua.
Clasificación de los hábitos
Según, Moles JJ., 1991, los hábitos pueden clasificarse de la siguiente manera:
- Hábitos operativos: se entiende por éstos a un grupo de conductas que contribuyen al mantenimiento del equilibrio bio-psico-social del individuo.
- Hábitos no operativos: son un conjunto de conductas resultado de la ruptura del equilibrio bio-psico-social del individuo.
El mencionado autor, expresa que la mayoría de los hábitos no operativos son en gran parte adquiridos mediante el aprendizaje. Sin embargo, está demostrado que diferentes alteraciones biológicas ya sean infecciosas, traumáticas o sistémicas influyen en la conducta manifiesta. (Moles 1991)

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Tipos de hábitos:
Hay diferentes tipos de hábitos, entre ellos se distinguen:
- Hábitos físicos: son aquellos relacionados con la higiene y la salud física, como cepillarse los dientes; alimentarse de forma balanceada; practicar algún deporte o realizar ejercicios.
- Hábitos sociales: son aquellos que involucran las relaciones interpersonales, como las reuniones familiares o entre amigos.
- Hábitos intelectuales: son aquellos que conciernen estrictamente a la adquisición del conocimiento y al desarrollo de habilidades vinculadas básicamente a actividades en las que predomina el uso de la inteligencia.
- Hábitos recreativos: son aquellos que involucran entretenimiento o distracción al individuo como ir a la montaña los domingos, ver T.V. o jugar con la videoconsola.
- Hábitos afectivos: son aquellos que corresponden a la expresión del afecto, como el “te amo” de buenas noches de los padres a los hijos.

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Proceso de formación de un hábito
En el proceso de formación de un hábito hay aspectos claves, que juegan un papel determinante, tal como lo son la interacción del individuo con su entorno, o el intercambio de información y la formación del sistema de creencias, valores y actitudes que luego darán lugar a las conductas.

Potenciando el hábito de la comunicación constante
Dicho proceso puede describirse de la siguiente manera:
Interacción del individuo con su entorno
El individuo desde el mismo momento de su concepción se encuentra en interacción directa e indirecta con su entorno. Entendemos por entorno, todo lo que rodea a un ser: miembros del hogar, familia, escuela, comunidad, sociedad con su bagaje de tradiciones, costumbres, leyes y disposiciones comunitarias y sociales. En su interacción con el entorno, la persona recibe permanentemente información.

El rol del entorno en la formación de hábitos positivos
El resultado de dicha interacción, es decir, de ese dar y recibir información, es la experiencia, la cuál puede ser gratificante o no. Esta a su vez configurará ideas, conceptos que al ser validados por el individuo se estructurarán como creencias.
Formación de los sistemas de creencias
Las creencias son formas estructuradas de interpretación de la realidad. Son un conjunto de conceptos validados por el sujeto en relación a sí mismo, los otros y el mundo que le rodea, producto de la experiencia con su entorno; y pueden bien ser errados o no.

Impacto de la percepción en la creación de hábitos
Las creencias son tenidas por ciertas, una vez validadas por el individuo. Al ser conjugadas con el elemento afectivo prescriben valores y definen las actitudes que luego determinarán las conductas posteriores. Estas últimas sostenidas en el tiempo, se convertirán en un hábito.
Automatización de una conducta
Una conducta repetida un número significativo de veces quedará grabada como una rutina personal, por lo que repetirla no dependerá ya de la voluntad de la persona, sino que se emitirá de forma automática, es decir, se ejecutará de forma inconsciente.
Esto puede resultar favorable si el hábito es operativo. De lo contrario, tras alterarse el equilibrio bio-psico-social del individuo, se estaría afectando el bienestar personal, es decir, la salud física, emocional, mental y/o social de la persona.

Fortaleciendo la estabilidad familiar a través de hábitos operativos
Modificación de un hábito
Se entiende por modificación de un hábito la transformación de una forma habitual de conducta. Ciertamente, al ser un hábito una expresión conductual automatizada se infiere que para su modificación o extinción deba realizarse un esfuerzo significativo que permita el logro deseado.
En el propósito de modificar un hábito no operativo, se requiere:
- Toma de conciencia del daño que el hábito no operativo genera y su repercusión en la salud.
- El deseo y la motivación para lograr el cambio.
- Identificación de la conducta alternativa o hábito operativo a incorporar en el repertorio conductual en sustitución del hábito a transformar.
- La disposición para ejecutar de forma repetitiva la nueva conducta.

El primer paso hacia el cambio de hábito es la toma de conciencia
Al tratar de cambiar un hábito, o de introducir uno nuevo, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones:
- Plantearse la adquisición del nuevo hábito como un objetivo o meta. En este sentido, se considera que el mismo debe ser específico, realista y alcanzable. Dicho objetivo debe escribirse considerando lapsos oportunos de tiempo para su logro. Es recomendable trabajar no un grupo de hábitos, sino un hábito a la vez.
- Es importante tener en cuenta las estrategias que permitirán el logro de los objetivos planteados. Las mismas deben ser concretas, traducidas en fases o pequeños pasos; con la perspectiva de que a futuro se recogerán los frutos de cada esfuerzo y sacrificio. Durante este tiempo resulta favorable, detenerse y evaluar los pequeños logros, reconocer el desempeño sin perder de vista el objetivo.
- Comprender que el repetir una y otra vez el nuevo hábito representa en gran manera el secreto del éxito en esta empresa. Esto implica que el proceso sea percibido como algo complejo y largo. Sin embargo, es importante recordar que la constancia es una de las primeras herramientas de la cual se debe disponer al perseguir una meta. Para ello debe cultivarse una actitud adecuada, que facilite el permanecer firme en el propósito de lograr el objetivo.

Contagiando hábitos positivos en los demás
Referencias
- Bianco F., (2014) Formación de Actitudes del Orientador. CIPPSV. Caracas Disponible en https://www.academia.edu/34103...
- Charles D., (2012) El Poder de los hábitos. Urano. Costa Rica. Disponible en https://www.intesysconsulting....
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