
Los padres y su rol en la terapia infantil
Los padres tienen un rol importante en las terapias infantiles, ayudando a mejorar la relación con el niño y su bienestar emocional.
La necesidad de comprometernos en la terapia con nuestros hijos
Las terapias infantiles constituyen un conjunto de técnicas y métodos empleados para abordar los problemas o emociones que tienen los niños. De esa manera, tras realizar una evaluación inicial, el psicólogo y los padres conversan acerca de la necesidad de recurrir a tratamiento, por lo que se consideran elementos como: historial médico, problemas detectados, capacidad intelectual del infante, nivel de desarrollo, habilidades sociales, habilidades comunicativas, etc. Los padres juegan un rol clave en la psicoterapia con niños.
Padres y desarrollo infantil
En los procesos terapéuticos infantiles resulta muy relevante el papel que puedan asumir los padres del menor, puesto que sobre ellos se estructura la dinámica familiar, las relaciones del hogar y gran parte del desarrollo que tendrá el niño durante su ciclo evolutivo.

Los padres y su influencia en la dinámica familiar
Gómez Arango (2006) destaca que en todo abordaje terapéutico se tiene que “partir del reconocimiento, como lo ha hecho la literatura sobre el desarrollo infantil, de la importancia que tiene la relación entre padres e hijos para la estructuración de la personalidad del niño”.
La interacción entre padres e hijos se caracteriza por ser continua. Los padres se convierten en sostén de la existencia de los niños y en sus principales maestros. Asimismo, los progenitores se constituyen en los orientadores, las figuras principales y en los “moldeadores” de los patrones que tendrá el niño.

El papel inicial de los padres en el desarrollo emocional
Gómez Arango (2006) enfatiza que los padres:
Son quienes lo orientan y a quienes el menor utiliza para orientarse. Los observa, se interesa por lo que hacen y por la forma como lo hacen; por lo que dicen y la manera como lo dicen; y muy especialmente por los sentimientos que le expresan, no sólo los que le manifiestan de forma franca, sino también aquellos que son negados o incluso reprimidos. A partir de esta información el niño construye ideas acerca de quién es y cómo debe ser y atribuye significados a las experiencias y situaciones que vive.

La relación de escucha entre padres e hijos
Las relaciones entre padres e hijos son primordiales, puesto que a través de ella el menor construye su propia identidad.
Psicoterapia, padres y niños
Gómez Arango (2006) señala que debe hacerse lo posible por incorporar a los padres en la psicoterapia de niños. La relación entre padre e hijos es fundante y se mantiene vigente, por lo que se considera uno de los aspectos más complicados en la terapia con niños.

Terapia con padres: El impacto en el éxito terapéutico
Sin embargo, entre los investigadores no existe un consenso acerca de cómo se debe actuar, ni manejar la terapia con niños
Existen cinco grandes perspectivas:
- Excluir a los padres del tratamiento. Este grupo de investigadores sostienen que el niño posee una realidad interna y que es sobre él que deben realizarse las intervenciones; se parte del supuesto que al modificar la conducta del infante, se cambiará todo su contexto o los factores que le rodean, así como en las relaciones con los padres.
“No se considera necesario incluir a los padres, porque se parte del supuesto de que la relación con ellos resulta más un obstáculo que una ayuda” (Gómez Arango, 2006).
- Informar a los padres. Algunos investigadores creen que la mejor manera de incorporar a los padres en la terapia infantil es respondiendo a sus dudas, planteamientos y ansiedades acerca del proceso terapéutico. Esto les daría la sensación de tener el control sobre la situación, así como en el desarrollo del menor.
El modelo “puede no ser un mecanismo ideal para el trabajo terapéutico porque no atiende el origen de la ansiedad”, ni se abordan las problemáticas de los padres, asevera Gómez Arango (2006).
- Tratamiento simultaneo a padre e hijos, pero de forma separada. En esta perspectiva, se considera analizar la situación del padre y del niño, pero de una forma individual, puesto que se asume que el progenitor debe modificar su comportamiento frente al menor. Se asume un “encuadre de trabajo individual”.
Gómez Arango sostiene que este enfoque suele ser complicado, dado que se trata de elaborar conflictos internos o situaciones emocionales, que ciertamente afectan al niño, pero también modifican la existencia del adulto y los demás vínculos que este posee.
- Tratar a los padres por los trastornos del hijo en lugar de trabajar con el niño. La posición teórica enfatiza que los padres son los que ejercen una presión sobre el niño, por tanto, se decide que sea este último el que reciba el tratamiento.
Esta modalidad suele emplearse en: casos de niños pequeños, cuando el menor no desea asistir a terapia, en relaciones positivas entre padres e hijos, y cuando la situación psíquica de los padres es la que sostiene el síntoma.
- Permitir a los padres participar en las sesiones. Los investigadores proponen que los padres sean incluidos en las sesiones de psicoterapia del niño, a fin de abordar las dificultades de la relación, puesto que se cree que lo que le pasa al niño también se relaciona con sus progenitores. El enfoque es muy útil en psicoterapias a bebés.
Desde esta perspectiva, el terapeuta actúa como interlocutor entre padres e hijos, además trata de encontrar nuevos sentidos a la relación, buscar recursos para afrontar el problema o modificar el vínculo que se establece entre ambos.
No obstante, “en este tipo de sesiones el centro de la atención del terapeuta no son los padres solos, ni tampoco el hijo, sino la relación, la manera en que interactúan, los roles que desempeñan, lo que sucede entre ellos y la posición en la que ubican al terapeuta” (Gómez Arango, 2006).
Finalmente, para Gómez Arango (2006) es de suma importancia que el psicólogo evalúe cada caso en particular, puesto que de ello dependerá la participación de los progenitores durante el proceso terapéutico.
La importancia, apoyo y participación de los padres en ese proceso es innegable.
Referencias
- Aznar Bolaño, M. (2009). Intervención con padres en clínica de niños. Clínica y Salud, 20(3), 291-300.
- Gómez Arango, A. C. (2006). Los padres en la psicoterapia de los niños. Pensamiento psicológico, 2(6).
- Limón García, M. A. (2008). La importancia de los padres en el psicoanálisis con niños. Análisis comparativo de la función de los padres en la psicoterapia infantil (Doctoral dissertation, Facultad de Psicología, UANL).
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